marzo 26, 2008

Archivo Municipal - Rosario - Argentina.

Hace casi diez años una ordenanza creaba el archivo general de Rosario, por entonces imaginado básicamente como un reservorio físico de documentos, bibliografía, sellos postales, mapas, pinturas, grabados y fotos. Pero los tiempos de la tecnología digital corrieron bastante más rápido que los de la implementación de ese "espacio" y hoy la Secretaría de Cultura municipal intentará dar forma al archivo con una concepción y un formato del siglo XXI. "Es un proyecto complejo y de largo aliento", sostuvo el titular del área, Fernando Farina.
   La idea consiste en aprovechar los numerosos e importantes archivos con que ya cuenta la ciudad e integrarlos virtualmente para garantizar el acceso a esa información a quien desee consultarlos, tanto especialistas como lectores interesados.
   En principio, serán puntales de ese patrimonio los archivos fotográficos de la Escuela de Museología y el Museo de la Ciudad, así como las colecciones de la Hemeroteca municipal y del Centro de Estudios Históricos e Información Parque España (Cehipe, ver aparte). También se sumarían fondos de las bibliotecas Argentina y Estrada, del Consejo de Mujeres, del Concejo Municipal y del Museo Histórico Julio Marc.
   Aunque Farina dijo que "la decisión está tomada", el formato del archivo aún permanece en estudio. El sistema por el que se opte deberá ser capaz de reconvertirse para evitar que los velocísimos cambios tecnológicos lo vuelvan rápidamente obsoleto.
   De todos modos, para graficar qué tipo de funcionamiento podría tener, la directora de Entidades y Organismos de Cultura, Susana Dezorzi, apeló a una metáfora borgeana, pero que también alude a un sistema de integración en red de bibliotecas que ya existe en países como España e Israel.
   "Pensamos en un modelo Aleph: una esfera cuyo centro esté en todas partes y su circunferencia en ninguna".
   Farina sostuvo, además, que si las colecciones que integran el archivo se encuentran bien preservadas en sus instituciones de origen es más que posible que el archivo "ni siquiera requiera un espacio físico".
   El acceso a los materiales sería básicamente virtual, salvo pedidos muy puntuales de especialistas que por alguna razón necesiten contactar la materialidad de sus fuentes.
   Aun así, el trabajo previo —identificar y seleccionar los materiales, definir su sistema de integración, entre otras tareas— será de "largo aliento" y demandará "muchos años", adelantó Farina.

fuente: La Capital on line.
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/03/26/noticia_0060.html